Claroscuro

El claroscuro es una técnica de dibujo, pintura y grabado que busca una conveniente distribución de luces y sombras en una obra, de modo que se opongan y complementen mutuamente para crear la sensación visual de volumen en una obra bidimensional.

Desarrollada inicialmente por los pintores flamenncos e italianos del cinquecento, la técnica alcanzaría su madurez en el Barroco, en especial con Caravaggio, dando lugar al estilo llamado tenebrismo, que no es más que una aplicación radical del claroscuro, por la cual únicamente las figuras centrales destacan iluminadas de un fondo oscuro. El estilo cobraría mucha relevancia en la pintura española de finales de los siglos XVI y XVII con autores como Ribalta o Ribera.

La técnica del claroscuro fue popular entre los grabadores al igual que en pintura, pero caería en desuso durante un largo período.

En la primera mitad del siglo XX el claroscuro renació a través de un nuevo arte: el cine. El uso del claroscuro en el cine fue en buena medida un desarrollo original, al que se acudió para solventar las limitaciones técnicas de la película, la imagen en blanco y negro y la falta de sonido, que obligaban a una fuerte estilización visual para compensar. El cine expresionista alemán y el cine policiaco estadounidense se caracterizan por el uso de proporciones desusadas de sombra (hasta un 90% de la pantalla) y el empleo de la misma como artificio dramático. En películas como El halcón Maltés, La noche del cazador o Touch of evil el juego de luces y sombras fue uno de los elementos principales de la estética de la película.


Los siguientes videos muestran los materiales, técnicas y proceso para que empecéis a trabajar con esta técnica básica.


Parte I

Parte II